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El hígado es un órgano vital de aspecto rojizo-marrón que pesa aproximadamente kilo y medio y mide unos 10 cm, está situado bajo el diafragma en la cavidad abdominal , es uno de los órganos más grandes y mas importantes de nuestro cuerpo a pesar de que no le hacemos demasiado caso hasta que empieza a funcionar mal, nos cuidamos el corazón , las articulaciones, la piel , pero ¿quién habla de cuidarse el hígado? Pues no se puede vivir sin él, no existe de momento ningún tipo de diálisis hepática por tanto hay que cuidarlo y desde la juventud.

Os preguntareis porque, que tiene el hígado que lo haga tan especial, para empezar se han identificado más de 500 funciones vitales del hígado. Algunas de las funciones más conocidas incluyen las siguientes:

  • Depuración de fármacos y otras sustancias tóxicas de la sangre.
  • Regulación de la coagulación sanguínea.
  • juega un papel fundamental en los metabolismos de los carbohidratos , las proteínas y los aminoácidos y las grasas. Es responsable de la fabricación de las proteínas , también del colesterol, regula los niveles de aminoácidos en sangre (los ladrillos que forman las proteínas) y también de la urea que resulta de su descomposición para eliminarla por la orina
  • Procesamiento de la hemoglobina para el uso de su contenido de hierro (el hígado almacena hierro).
  • Conversión del exceso de glucosa para almacenamiento y luego si es necesario vuelve a transformarse en glucosa para obtener energía,es decir, equilibra y fabrica glucosa a medida que se necesita.
  • Resistencia a las infecciones mediante la elaboración de factores de inmunidad y eliminación de bacterias del torrente sanguíneo.
  • Depuración de bilirrubina, incluso de los glóbulos rojos. Si existe una acumulación de bilirrubina, la piel y los ojos se ponen amarillos.
  • Fabrica la bilis, necesaria para la eliminación, digestión y metabolización de muchas sustancias y tóxicos

Y estas son solo unas cuantas…  el hígado es fundamentalmente el principal responsable de la depuración, desintoxicación y detoxificación de nuestro organismo, en particular durante la noche y en primavera, de allí la importancia de una detoxificación o una cura de drenaje hepático en primavera y/o otoño y después de periodos de excesos.

El organismo está expuesto de manera continua a sustancias extrañas y potencialmente tóxicas y es capaz de metabolizarlas para protegerse de sus posibles daños, lo que hace nuestro cuerpo  es tratarlos , convertirlos en hidrosolubles para que se  eliminen por la orina  o se puedan eliminar por la bilis, nuestro hígado lleva a cabo esta función tanto para las sustancias extrañas al cuerpo como medicamentos o tóxicos como para sustancias propias que ya no nos sirven como hormonas , proteínas, etc… en este proceso intervienen enzimas y muchas sustancias como el glutatión, el selenio.

Se ha comprobado que los pacientes con cirrosis tienen niveles de glutatión  hasta ocho veces más bajos que los pacientes normales, por tanto una vía interesante de acción podría ser aumentar nuestro glutatión, esto se puede hacer mediante dos suplementos:

  • Silimarina: es un potente antioxidante usado tradicionalmente para el hígado, consigue aumentar un 30% los niveles hepáticos de glutatión en un mes, capta radicales libres y protege las células hepáticas contra los agentes tóxicos, regenera las células del hígado
  • SAM(S-adenosil metionina):es un metabolito naturalmente sintetizado por el organismo, es un protector del sistema de defensa antioxidante del hígado y hay que tener en cuenta que a partir de los 40 años su producción natural suele ser insuficiente. Su administración como suplemento parece que reduce la inflamación y el estrés oxidativo.

Pero además hay varias cosas que podemos hacer para mantener nuestro hígado en forma, sobre todo si tomamos muchos medicamentos o no perdemos peso , el mal funcionamiento del hígado tiene mucho que ver con el metabolismo correcto de las grasas, o simplemente si padecemos lo que los franceses llaman “hepatisme” que se refiere a un cansancio primaveral de síntomas inespecíficos y que no confirma ninguna analítica, aparecen síntomas como cansancio matutino, mala digestión, migrañas, intolerancias, alergias, dolores articulares… Es aconsejable en este caso hace una detoxificación y en general aunque no haya sintomas hacer 2 detoxificaciones al año o antes de  iniciar una dieta de adelgazamiento, mucho se ha hablado de las detoxificaciones o limpiezas hepáticas, de depurar nuestro hígado, tiene detractores y defensores a ultranza, el hecho es que se puede conseguir simplemente con dieta, comiendo sano, con  cenas ligeras y alimentos de calidad y haciendo algún día de ayuno con agua solo o fruta de temporada, si partimos de alguna deficiencia nutricional si podemos complementarnos con algunos suplementos de fitoterapia para ayudar.

Nutrientes importantes para nuestro hígado son:

Omega 3 y 6 : estudios esperanzadores de la universidad de Oregon (EE.UU.) podrían haber encontrado una manera eficiente y sencilla de detener la evolución del hígado graso: añadir a la dieta un tipo de ácido graso omega-3 denominado ‘ácido docosahexaenoico’ (DHA).Concretamente, el estudio, publicado en la revista «PLOS ONE», muestra que la adición de suplementos de DHA a la dieta es capaz de detener la evolución de la esteatosis hepática no alcohólica y, por ende, de evitar la aparición de cirrosis hepática o de un cáncer de hígado. O así sucede, cuando menos, en modelos animales –ratones– sobrealimentados con la típica ‘dieta occidental’ –esto es, rica en grasas, carbohidratos y colesterol.

Minerales, vitaminas,antioxidantes y fitoesteroles necesarios para el metabolismo hepático: el hierro, el cobre, el zinc, el manganeso, el selenio, vitaminas liposolubles A-D-E-K, las hidrosolubles como la vitamina C y las del grupo B, glutatión, el SAMe, la curcumina, el ácido alfalipóico, etc.

Todo esto al final no serviría de nada si además hay algún tipo de problema en nuestra flora intestinal, un problema de permeabilidad puede ser causante de disfunción a nivel hepático, por tanto mantener  la flora en buen estado es también muy importante para cuidar nuestro hígado.

Publicaciones recientes relacionan la microbiota  con el hígado graso el empleo de probióticos para tratar esta patología  se vislumbra como una posible medida coadyuvante. los resultados evidenciaban que los probióticos no afectaban al índice de masa corporal, los niveles de glucosa ni los niveles de insulina, aunque sí mejoraba la resistencia a la insulina en adultos, de forma significativa Por otro lado se apreciaba mejoría en los niveles de transaminasas, colesterol y triglicéridos. En relación al papel de probióticos concretos, existe cierta evidencia sobre la combinación de Lactobacillus acidophilus PXN 35, Lactobacillus casei PXN 37, Lactobacillus rhamnosus GG PXN 54, Lactobacillus bulgaricus PXN 39, Bifidobacterium breve PXN 25, Bifidobacterium longum PXN 30, Streptococcus thermophilus PXN 66y fructooligosacáridos a dosis de al menos 107 UFC, 2 veces al día.

No podemos deducir aun una firme recomendación del empleo de probióticos de forma sistemática en pacientes con hígado graso, sin embargo, si está clara la importancia de la barrera intestinal y por tanto una complementación con probióticos siempre es recomendable.(ver más)

 

En resumen, una buena nutrición, teniendo en cuenta estos nutrientes y con dos depuraciones al año y un buen mantenimiento de nuestra flora intestinal pueden ser suficientes para mantener nuestro hígado en forma, pero ¿qué pasa si tras una analítica hay algún parámetro que se sale de la normalidad? ¿Qué pasa cuando hay algo que no funciona?

En ocasiones durante revisiones rutinarias se detectan parámetros que indican  alguna alteración hepática, que puede ser puntual o no , muchas personas tienen las transaminasas altas  y ni siquiera lo saben porque generalmente cursa sin síntomas, tener estos parámetros elevados indica casi siempre un problema hepático( aunque a veces puede ser de corazón o pulmón o páncreas) a veces ligero y sin importancia , que desaparece por si solo con buenos hábitos de vida o a veces se trata con una detoxificacion o con plantas medicinales o a veces hay que investigar una posible patología;  puede ser debido a los medicamentos que se toman, al alcohol o otros tóxicos o si la alteración es importante deben hacerse más pruebas ya que puede haber patología como hígado graso, cirrosis, hepatitis, bloqueo de la bilis o colestasis, enfermedad de Wilson, hepatitis autoinmune, déficit de alfa-1-antitripsina… y otras que cursan además con alteración de otros parámetros analíticos hepáticos como el aumento de fosfatasa alcalina, GGT, de la bilirrubina, hierro, Ferritina, B12,Homocisteina, colesterol, vitamina D…

Se calcula que 1 de cada 4 españoles padece Hígado graso, la enfermedad del hígado graso se debe a los efectos dañinos sobre el hígado de tóxicos como el alcohol o determinadas enfermedades metabólicas como, diabetes, colesterol o la obesidad. El Hígado graso constituye un problema de salud importante, no solo por su elevada frecuencia, sino porque además un 5% de las personas que la padecen están en riesgo de desarrollar una patología más grave, cómo cirrosis o cáncer hepático. De ahí la importancia de un buen control de la enfermedad. Recientemente su tasa está en aumento debido a la epidemia actual de diabetes y obesidad en niños y adultos, se ha documentado la presencia de hígado graso en el 70-80% de individuos obesos pero también en 10-15% de individuos con índice de masa corporal normal.

Es más frecuente en países occidentales, sexo masculino, entre 40-60 años, hispanos seguidos de los asiáticos y más común en personas de raza blanca que  en los de raza negra, este problema debe vigilarse y controlarse periódicamente.

Si el problema es leve, de nuevo la dieta  y la complementación puede ayudarnos a depurar el hígado lo que contribuirá a su funcionamiento, haciendo que se eliminen toxinas.

¿Qué suplementos son útiles para problemas hepáticos?

A parte de los ya citados, la silimarina y el SAMe, tenemos:

Cynara scolymus: Todos conocemos la alcachofa, se ha usado desde tiempos inmemoriales, pero ojo, es la hoja no el fruto, las hojas desecadas, enteras o troceadas, ESCOP recomienda su uso en molestias digestivas (por ejemplo dolor de estómago, náusea, vómitos, sensación de plenitud, flatulencia) y disfunciones hepatobiliares, es colagoga, colerética, hepatoprotectora, detoxificante hepático, diurética, ayuda a bajar el colesterol. Hay que tener cuidado porque está contraindicada cuando hay obstrucción de los conductos biliares, colangitis, litiasis biliar u otras afecciones de las vías biliares y hepatitis (excepto bajo control facultativo).

Sylibum marianum: cardo mariano, colerético, colagogo , hepatoprotector, capta radicales libres, antinflamatorio, detoxificante, de el se extrae la Silimarina , principio activo utilizado incluso para la fabricación de medicamentos. También esta contraindicado en obstrucción de vías biliares

Raphanus sativus: Rábano negro, es detoxificante hepático, colerético y colagogo y baja el colesterol, está contraindicado cuando hay cálculos en la vesícula biliar

Desmodium ascendens: Es una planta poco conocida de la que se utilizan hoja y tallo, Tradicionalmente se utiliza para el tratamiento de afecciones hepáticas y de la vesícula biliar. Hepatitis tóxicas y de origen vírico, lesiones hepáticas, trastornos digestivos, disquinesia biliar, náuseas, vómitos, , protege a las células hepáticas contra lesiones inducidas por sustancias hepatotoxicas, regenera el hepatocito, un estudio ha mostrado también la eficacia del desmodium para bajar las transaminasas en el marco de la hepatitis B en 45 días, se usa tanto en prevención para evitar que el hígado sufra y que aumenten las transaminasas como para bajarlas cuando ya están altas.  Se puede tomar fuera de la comida y está desaconsejado en mujeres embarazadas y lactancia materna y en niños de menos de 12 años.

Cuando ya hay algún tipo de inflamación:

Curcuma longa: Cúrcuma o azafrán de la india, se considera como un ibuprofeno natural y su uso está muy extendido es detoxificante, colerético, colagoga, hepatoprotectora , antiinflamatoria, actúa activando enzimas antioxidantes e induciendo enzimas detoxificantes, a nivel popular se está hablando de que previene cirrosis incluso cáncer hepático pero no hay estudios al respecto, está contraindicada en obstrucción de conductos biliares, colangitis, cálculos y otras alteraciones biliares, parece que interacciona con algunos anticoagulantes aun que no está documentado, es mejor evitar la mezcla, puede provocar sequedad de boca, flatulencia e irritación gástrica. Incluso en individuos susceptibles, puede incrementar el riesgo de litiasis renales. El gran problema de la cúrcuma es su biodisponibilidad, si se cocina la planta sus propiedades desaparecen en gran parte, hay que añadirla al final y al ser soluble en grasa  es mejor mezclarla con ella, con un pòco de aceite de oliva  por ejemplo ya que supone la diferencia entre su rápida eliminación y su mejor absorción.  Varios suplementos aunque no todos han encontrado la manera de mejorar su absorciony biodisponibilidad mediante tecnología liposomada  o esterificando con un lípido o añadiendo  pimienta negra que  cuya piperina aumenta la biodisponibilidad de la curcumina en 1000 veces.

Rosmarinus officinalis : es el Romero , la hoja de Romero posee, fundamentalmente, acción colerética y colagoga, hepatoprotectora y antiinflamatoria. Sus extractos ejercen una potente actividad antioxidante, comparable a la de algunos antioxidantes sintéticos, Según la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y ESCOP, los preparados de hoja romero y el aceite esencial se emplean por vía oral en el tratamiento sintomático de trastornos digestivos, particularmente debidos a deficiencias hepatobiliares, así como en caso de espasmos leves del tracto gastrointestinal. Los preparados de romero no se deben utilizar por vía oral en caso de obstrucción de vías biliares, colangitis,  cálculos biliares u otros trastornos biliares que requieran supervisión médica.

En resumen , los problemas de hígado son cada vez más frecuentes en nuestros días, por la mala alimentación, tóxicos, el estrés, enfermedades autoinmunes o simplemente por causas desconocidas… pero como veis la naturaleza nos proporciona múltiples recursos para mantener nuestro hígado; sin embargo, no os aconsejamos un tratamiento por vuestra cuenta sin consultar a un profesional sanitario, las plantas disponibles son fantásticas pero al ser el hígado el órgano detoxificante más importante algunas también pueden afectarlo. Sed cautos con las plantas, son naturales pero no inofensivas.

Os dejamos aquí una infografía para que lo veáis más claro

problemasdehigado

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