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El dolor es un mecanismo fisiológico muy útil, un aviso, una señal de nuestro cuerpo, nos ayuda a  diagnosticar un problema, una persona sin dolor puede llegar a morir sin darse cuenta de lo que está sucediéndole; cuando este dolor se perpetua en el tiempo se convierte en un problema en si mismo, convivir diariamente con el dolor es muy desagradable e incapacitante hasta el punto de cambiarnos el carácter y afectar  a todos los que nos rodean. Se estima que existen hoy en día 300 millones de personas con dolor crónico en el mundo, pero ¿Cómo evaluar algo tan subjetivo y personal como el dolor? algo en lo que somos parte y juez a la misma vez, algo en lo que influyen variables tan sutiles como el carácter de la persona o el estado psicológico… ¿como se explica el efecto placebo, la capacidad de una sustancia sin eficacia analgésica alguna de calmar el dolor? ¿Es que sufrimos porque queremos?
El dolor se define como una experiencia sensitiva y emocional desagradable, asociada a una lesión tisular real o potencial, cuando nos pinchamos con una aguja, por ejemplo, se desencadenan una serie de procesos complejos químicos y fisiológicos, desde el reflejo de retirar la mano hasta la síntesis de  unas sustancias químicas  y unos receptores , los receptores del dolor, se ponen en alerta transmitiendo al cerebro la información, este órgano la analiza  y en base a muchos parámetros como experiencias previas o  cultura, por ejemplo ,actúa generando mecanismos de defensa o ignorando la información. El cuerpo es una maquina maravillosa y casi perfecta pero el cerebro en algunas ocasiones puede equivocarse y transmitir dolor sin lesiones aparentes, pero el dolor es real.
dolor
Para conseguir tratamientos adecuados para el dolor hemos tenido que aprender previamente a medir el dolor, a estandarizarlo y no existe un método objetivo como existe un método para medir la glucosa o el colesterol… se mide mediante informaciones subjetivas, la más utilizada él es EVA, escala visual análoga, es una línea recta de 10 cm en la que se marca un extremo sin dolor y el opuesto dolor máximo, donde anotamos el grado que sentimos de dolor, curiosamente un sistema tan simple funciona estupendamente. Existen otros métodos como la escala dolor de McGill.(CDM), este sistema valora los distintos componentes del dolor, el sensorial (EJ:quemazón),el afectivo(Ej:agotador)y la intensidad(ej:insoportable), se trata de que marquemos como sentimos ese dolor en un cuestionario con más de 100 descripciones  diferentes para el dolor, punzante, penetrante , lacerante, sofocante…. Este tipo de test es más pesado, más lento y más difícil y se usa básicamente en estudios clínicos.
Estas medidas nos han servido para estudiar y valorar la potencia d los analgésicos, un grupo de sustancias diferentes cuyo punto en común es que calman el dolor, analgesia viene del griego y significa ausencia de dolor, La historia de los analgésicos es la historia del ser humano luchando por calmar el dolor, la mayoría además de calmar el dolor son antiinflamatorios y antipiréticos(bajan la fiebre), desde tiempos de Galeno se trataba le dolor con cocimientos de hojas de sauce posteriormente se fue perfeccionando y optimizando el proceso, se consiguió la extracción del principio activo y finalmente Hoffmann un químico de Bayer logro sintetizar  el ácido acetil-salicilico,al que se le puso el nombre de Aspirina en honor del obispo de Nápoles, San Asprinus, patrón de los dolores de cabeza, hoy las ventas de este fármaco  superan las 100.000 toneladas/año y aún se le están encontrando nuevas utilidades. Aunque es un  medicamento que ya tiene más de 100 años…

Aspirina de Bayer

Aspirina de Bayer


Actualmente disponemos de un gran arsenal terapéutico para calmar el dolor, pero ¿conocemos de verdad los analgésicos que tomamos? ¿Conocemos  su dosis máxima? ¿Sus efectos secundarios?
Según cómo actúan, los analgésicos se clasifican en:

  • Analgésicos opiáceos, que actúan en los receptores cerebrales para inhibir el impulso doloroso que les llega, son siempre bajo prescripción médica y pueden crear adicción, hoy en día suponen un grave problema, en países como EEUU su abuso se ha triplicado.
  • Analgésicos no opiáceos, entre los que se incluyen el ácido acetilsalicílico, el ibuprofeno y el paracetamol., son los más usados  y se pueden obtener sin receta pero eso no significa que sean inocuos, son efectivos y seguros en dosis normales pero en dosis mayores y tomas excesivamente frecuentes pueden causar daños en estomago, hígado, riñón, e incluso efecto rebote haciendo crónico por ejemplo, un dolor de cabeza.

El analgésico de elección y más ampliamente utilizado es el paracetamol, es también antitérmico pero no es antiinflamatorio, no ataca el estómago pero puede provocar una daño hepático irreversible a partir de 10 gramos, la dosis habitual es entre 500 mg-1 gramo cada 6/8h, hay que tener mucho cuidado porque cada vez son más comunes las intoxicaciones por paracetamol.
El ácido acetil salicilco ,la famosa aspirina ,tiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antitérmicas e incluso previene la formación de coágulos en la sangre a dosis bajas, su efecto puede durar  hasta 5 horas pero tiene efectos secundarios importantes a nivel gastrointestinal, sus dosis habitual es de 500mg/8h y el efecto máximo se consigue con 1.200 mg.
El Ibuprofeno es hoy en día el rey de los analgésicos, tiene menos efectos secundarios gastrointestinales que el AAS y su potencia analgésica es similar o incluso mayor que el paracetamol, es analgésico, antiinflamatorio y antitérmico, ¿su inconveniente? aumenta el riesgo cardiovascular y tarda casi una hora en hacer efecto ,es por ello que se sintetizaron nuevos derivados  como la sal de lisina o arginina que consiguen el mismo efecto en 15 minutos, su dosis habitual es de 400 mg cada 8 h, si 400 mg no 600mg, La dosis de 400 miligramos de ibuprofeno demuestra máxima eficacia en el dolor leve y en el moderado, tal y como han evidenciado estudios comparativos de los diferentes analgésicos recogidos por los expertos . Actualmente, en España, “tres de cada diez personas reciben dosis diarias de ibuprofeno superiores a las recomendadas” En muchos países ni siquiera esta comercializada la dosis de 600mg.
El ibuprofeno tiene un “ primo-hermano” el naproxeno , mucho más potente y de larga duración, recientes estudios indican que es el que tiene menos riesgo cardiovascular. Existen muchos más analgésicos, el diclofenaco, ideal para cólicos nefríticos y problemas musculo esqueléticos pero con problemas gastrointestinales también, el metamizol con muy alta potencia analgésica pero incluso no comercializado en muchos países por el riesgo de aplasia medular…
En general,  nunca debemos mezclar dos analgésicos diferentes, aunque sean sin receta, sin un consejo profesional previo, los analgésicos casi todos suben la presión arterial por tanto con cuidado los hipertensos, además  cada analgésico tiene un techo, llega un momento que por mucho que aumentemos la dosis no conseguiremos una analgesia mayor pero si aumentar sus efectos secundarios, algunos de ellos muy graves e irreversibles.
Los analgésicos más potentes que existen hoy en día  son los opiáceos, todos ellos derivados de una planta, el opio, papaver somniferum, amapola o adormidera, pero la naturaleza nos  brinda otras muchas plantas con grandes propiedades:

planta analgesica natural

curcuma


 

  1. Antiinflamatorias
  • Cúrcuma: se ha demostrado eficaz como antiinflamatoria a dosis equivalentes a 200 mg de curcumina, no debe usarse en caso de problemas hepáticos o biliares o si se toman anticoagulantes.
  • Harpagofito: estudios de eficacia en otros procesos osteoarticulares de origen reumático o mecánico, que avalan su uso como antiinflamatorio en cualquier proceso doloroso que cursa con inflamación. En el caso de las lumbalgias para los adultos, se recomienda una dosis diaria de 4,5 a 9 g de droga vegetal. Esta dosificación sería también la adecuada en el caso de cervicalgias o dorsalgias.
  • Uña de gato: En la medicina tradicional peruana se aconsejan de 3 a 5 g diarios de droga vegetal, en decocción y repartida en varias tomas diarias, aunque en caso de inflamaciones muy fuertes (como en la artritis) puede aumentarse esta dosis hasta 10 g diarios Hoy en día existe presentaciones en capsulas de planta criomolida mucho mas practicas.
  1. Existen también plantas analgésicas como Ulmaria y  el  Sauce  basan su acción en su contenido en salicilatos, y por tanto no son aconsejables para personas alérgicas a estos productos o sus derivados.

Como veis disponemos de un amplio abanico de sustancias, naturales o no,para calmar nuestro dolor y  pero se sigue investigando pronto dispondremos de muchos más.
Fuente: este artículo ha sido publicado también en nuestra sección tu farmacia responde en la Revista Salud Total.

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